Jamás me imaginé

llegar a cumplir la mayoría de edad.

 

Nací con el estado de sitio

y ante la acefalía

que dejaba Fernando De La Rúa,

mi papá.

 

Me llamaron Crisis del 2001.

Me recibieron con cacerolas

golpeando una y otra vez

mientras coreaban

«Que se vayan todos».

 

Hoy, ya puedo votar.

Los últimos años de historia argentina

de la secundaria,

me enseñaron que, desde que nací,

los argentinos no aprendieron nada.

 

No conozco el cuarto oscuro,

aunque me dijeron

que podía entrar

a partir de los dieciséis años.

 

Me llamaron Crisis del 2001

y me convertí en el recuerdo

de una de las jornadas más trágicas

de la historia argentina en democracia.

 

Tantos años de dictadura

y no aprendimos nada.

 

Me acorralaron en el sistema financiero

y no pudimos usar los ahorros.

 

Domingo Cavallo hoy es…

Fernando De La Rúa está en…

 

Vivo en cada miedo

que azota un supermercado cada diciembre

frente a la palabra «saqueo».

 

Yo nací

para que treinta y nueve murieran.

 

2017

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